Los mercados abrieron otra semana con signo negativo. Los activos argentinos siguieron afectados por el malhumor de Wall Street. El arranque de la jornada fue bueno, pero rápidamente comenzaron las ventas.
El escándalo generado por el caso $LIBRA no parece estar afectando para nada las cotizaciones y tampoco hubo mayor repercusión entre los grandes bancos de Wall Street. Es más, los inversores siguen viendo con optimismo el proceso económico en el que está embarcado la Argentina. Ahora esperan el acuerdo con el FMI y más adelante el resultado de las elecciones legislativas, que la mayoría supone será favorable para el Gobierno en la medida que se mantenga el proceso de desinflación y de reactivación económica.
Por otra parte, se despejaron las dudas relacionadas con la gobernabilidad de Javier Milei luego del episodio del token cripto. La posibilidad de un juicio político, mencionada al principio por el kirchnerismo, quedó rápidamente sepultada. Pero el Gobierno consiguió otras dos victorias legislativas aún en medio del escándalo: logró la suspensión de las PASO en el Congreso y evitó la conformación de una comisión investigadora en el Senado, sobre todo gracias al voto de algunos radicales.
¿Por qué, entonces, la debilidad de los activos argentinos, que no logran rebotar en lo que va del 2025? La explicación hay que buscarla por la mayor incertidumbre relacionada con el nivel de tasas en Estados Unidos. Con rendimientos más altos de los bonos norteamericanos el incentivo para elegir opciones de riesgo disminuye. Los países emergentes son los que más caro lo pagan y la Argentina no logró despegarse.
Las amenazas de Trump por el aumento de aranceles también está impactando negativamente en los mercados. No solo afecta por la posible escalada de una guerra comercial. También se temen aumentos de precios en el caso que la economía norteamericana se cierre más y disminuya la competencia en determinados rubros.
Además, el dato de inflación de enero en Estados Unidos demostró que la economía sigue recalentada, lo que reduce las chances de una baja de tasas, que para plazos cortos se mantiene arriba del 4% anual.
El rebote del riesgo país hasta los 730 puntos básicos (ayer subió otro 1,4%) refleja que los inversores se mantienen ahora más cautelosos con Argentina. Pero la expectativa de un repunte en el precio de los bonos se mantiene latente, aunque no en lo inmediato. (Fuente: Infobae)