BRASIL TAMBIÉN DEVALÚA Y SUFRE FUGA DE CAPITALES

0
46

En lo que va del año se fueron US$ 2700 millones y el real se depreció a los 3,84 por dólar · Bajaron las proyecciones de crecimiento.

Hay una cierta tendencia exclusivista en los argentinos. Y ahora se manifiesta en la sensación de estar sumergidos en una “crisis” como no hay otra igual en el mundo. Pero los síntomas y las consecuencias vividos estos días no se diferencian de aquellos que inquietan a Brasil, a México y a Turquía. Todos los “emergentes” sufren la devaluación de las respectivas monedas, las subas de las tasas de interés y las intervenciones de los Bancos Centrales que deben dilapidar dólares en los mercados de cambio para detener las corridas.

En Brasil se acaba de informar este jueves que la bolsa de valores (San Pablo) sufrió un retirada récord de capitales extranjeros. En lo que va del año  se fugaron 2.700 millones de dólares, la mayor sangría desde la crisis de 2008. El miércoles el precio de la divisa norteamericana trepó a 3,89 reales; es decir, a apenas 10 centavos menos que el valor más alto registrado con el impeachment de Dilma Rousseff. Con algo más de calma en el mundo, este jueves la cotización bajaba algunos centésimos: a 3,84.

Otras noticias vinieron a completar el complejo cuadro de la “macro” brasileña. Un informe del BC, publicado ahora, indicó que el PBI ya no crecerá 2,6% este año. La proyección es mucho menor: un aumento de 1,6%; claro que el dato podrá variar (para menos) en la medida en que avanza el tiempo y la incertidumbre política local. La inflación es de 4,2% para este año, lo que revela el escaso impacto de las devaluaciones en los precios domésticos. Y este fenómeno marca, sí, una distancia con la Argentina.

En el juego de las diferencias, Brasil padece también un déficit fiscal primario gigantesco, de 28.000 millones de dólares en los últimos 12 meses. Equivale al 1,6% del Producto Bruto Interno y el Estado lo financia mediante emisión de deuda interna, que crece a tramos explosivos. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la deuda bruta de este año ascenderá a 87% del PBI y alcanzará en 2019 a 90%. En los países emergentes, la relación “deuda-producto bruto interno” es de 49% y en América Latina es de 61,8%. Ese es precisamente el talón de Aquiles de la economía brasileña. Y es allí donde los “agentes” del mercado miran con gran atención. Los técnicos del FMI evaluaron como un factor crucial “disminuir el peso de ese endeudamiento y colocarlo bajo control”. Pero temen, también, que “los tiempos para esa acción dependerá de la evolución política del país”. A saber, de la personalidad que resulte victoriosa en las presidenciales del 7 de octubre próximo. (Fuente: Clarin)

29 de Junio (Valor Local)