LA COSECHA VIENE CON RINDES RÉCORD Y PRECIOS CON PRESIÓN A LA BAJA

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La iniciativa de la BCR plantea actualizar la ley de semillas y trabajar en buenas prácticas agrícolas, además de desarrollar el mercado de capitales para el agro.

Con la cosecha gruesa ya en marcha, la agricultura argentina comienza a recuperarse de las pérdidas del ciclo anterior. La Guía Estratégica para el Agro (GEA), de la Bolsa de Comercio de Rosario, elevó sus estimaciones de producción para soja y maíz, a 54 millones de toneladas y 47,3 millones de toneladas, respectivamente.

El servicio destacó que, por primer vez, la soja alcanzará los 32 quintales por hectárea de rendimiento a nivel país y el maíz los 83,6 millones de toneladas. Sobre una base de comparación muy afectada por la sequía del año pasado, la soja superará al volumen del ciclo pasado en un 54% y el maíz en un 48%.

Habrá media cosecha más que el año pasado en soja. Con un rinde nacional record de 32 qq/ha, 1,2 quintales más que en el informe anterior, la oleaginosa superará la máxima marca que había alcanzado en 2016/17, que era de 31,9 qq/ha. Se espera un 54% más de volumen que el año pasado.

Córdoba y Entre Ríos obtuvieron rindes récord en soja. Santa Fe y Buenos Aires quedaron muy cerca de sus máximos rindes.

El rinde del maíz, con 83,6 qq/ha, superará por 3,6 qq/ha al rinde del ciclo 2009/10 y con 47,3 millones de toneladas se impondrá por 9,3 millones de toneladas extras al volumen logrado en el 2016/17.

En Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe se consolidan las expectativas alcistas.

La GEA destacó que "hay expectativas superadoras para la cosecha, pero las lluvias no tienen que estropearlas".

Los rindes máximos treparán por encima de los 50 qq/ha en soja y sobre los 150 en maíz en la región. Hay un gran entusiasmo, pero persiste el temor por nuevas precipitaciones. "Niño y dinámica atmosférica favorables a nuevos episodios de lluvia durante marzo", advirtió José Luis Aiello, doctor en Ciencias Atmosféricas.

Según la GEA, la región núcleo producirá unas 20 millones de toneladas de soja y en Marcos Juárez estiman rendimientos máximos por encima de los 50 qq/ha.

También baja la brecha de rindes entre la soja temprana y la de segunda, habrá lotes que rendirán casi como los de primera. En Marcos Juárez se estiman rindes promedios de 38 qq/ha, en los otros, los afectados por las excesivas lluvias, rendirán entre 10 a 20 qq/ha. Un 60% de los cuadros de segunda están entre excelentes y muy buenos, un 28% buenos y un 12% regulares. El rendimiento promedio de la región se afirma en 33 qq/ha.

De acuerdo al monitoreo de los especialistas de la Bolsa de Rosario, el maíz venía un poco retrasado por lluvias en la zona núcleo. Las cosechadoras siguen en espera y hay 12 millones de toneladas z que esperan el buen tiempo. Es un gran volumen y podría generarse un serio problema de logística si se sigue deteriorando la caminería. Y hasta podría haber problemas en la calidad del grano. El rinde promedio se estima en 111 qq/ha. Los picos podrían superar los 150 qq/ha. El maíz tardío y de segunda está llenando granos, un 55% como grano lechoso y un 20% como grano pastoso. El resto, un 25%, todavía está en floración. El 81% de los cuadros se los considera con las mejores condiciones, un 17% como buenos, mientras que solo un 1% de los lotes está en regulares condiciones por haber tenido problemas de anegamientos.

Los técnicos del área advierten que las napas están muy altas. Hay nuevos pronósticos de lluvias y aún falta mucho por cosechar. Los indicadores van a favor de lluvias por encima de lo normal y se teme los efectos de una marcada sobreoferta de agua durante abril.

En el centro norte de Santa Fe comenzó el proceso de cosecha de soja de primera. Y ante los posibles rendimientos, aumentaron las expectativas, según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que difunde la Bolsa de Comercio de Santa Fe. Un 80% de los cultivares se encuentra en estado bueno a muy bueno, con lotes excelentes. En esa región se estimó una superficie sembrada con maíz de 184.500 hectáreas. La cosecha de maíz temprano tiene un avance del 65%.

Con el avance de cosecha, ¿se darán las ventas? Esa pregunta se la hizo Nicolás Udaquiola, analista de mercado y asesor comercial en AZ Group, en su columna para Escenarios Granarios."El año que estamos transcurriendo no es uno más, estamos ante un año electoral, con perspectivas que podrían cambiar significativamente", advirtió, al tiempo que enumeró las variables macroeconómicas que afectan al negocio agrícola. Entre ellas, el dólar, las tasas de interés y la inflación.

Tras una de las peores campañas de los últimos 10 años, el arranque de la nueva fue positivo, con una fina "muy buena". El permitió cancelar compromisos financieros. Pero aún así, "el productor tenía que consolidar una muy buena campaña de cosecha gruesa para recomponerse".

Las estimaciones de cosecha hablan de buen volumen de producción. Pero a medida que se consolidó, el precio avanzó inversamente "para ubicarse hoy en los valores más bajos de lo que cotizó la soja mayo 2019 y el maíz abril 2019".

Si bien los precios disminuyeron en consonancia con lo que ocurrió a nivel internacional, el analista subrayó que el mercado local se encuentra con un "duelo significativo". Por un lado, la industria y exportación esperan con las manos abiertas la gran cosecha que se viene. Por otro lado están los productores, cuyas necesidades financieras no se ven reflejadas en ventas, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Agroindustria.

"Tal es así, que al 12 de marzo sólo han comprometido 22,7% de la producción estimada de maíz, de la cual sólo 7,8 millones de toneladas tienen precio puesto, es decir un 16,6% de la producción estimada", dijo. En soja hay comprometido por parte de los productores 8,6 millones (16,2% de la producción estimada) de las cuales solo tienen precio 2,1 millones de toneladas.

Uno de los riesgos del negocio en el corto plazo, en términos de precio, es que se presente un mercado muy sobreofertado, dando pie a que se generen los típicos descuentos de plena cosecha.

Global. Desde lo internacional, las variables que van a seguir pesando son "la guerra comercial entre China y EEUU, las definiciones de siembra de EEUU y el clima en ese país.

Según Celina Mesquida, analista de RJO'Brien y Agroeducación, la siembra en Estados Unidos comenzó "demasiado lenta" porque las condiciones de extrema humedad y las fuertes tormentas "arruinaron la logística y mantienen al farmer inmóvil sin poder proceder con sus actividades". Por eso, sigue siendo una incógnita el próximo informe de Usda sobre área a implantar.

Varios apuestan a un área de soja casi sin cambios respecto al año pasado. (Fuente: La Capital)

 

25 de marzo (Valor Local)